Mona de seda

Fitxa tècnica:

 

Género: Videoarte y caja de luz

Dirección: Rosa Brugat

Cámara: Juan Guri y Andrea Resmini

Intérprete: Rosa Brugat

Duración: 4 minutos y medio  

Localización: Museu Darder de Banyoles
Año: 2012 / 2016

Este es un proyecto subvencionado por las becas KREAS y seleccionado en el Festival de Video Art Mav – Casa Encendida Madrid.


 

Sinopsis:

“Mona de seda” es un vídeo-performance que profundiza en nuestros instintos animales. A partir del libro de Desmond Norris El Mono Desnudo hablamos de la regresión del ser humano. Vemos como la artista se va comportando como un ser cada vez más irracional hasta acabar disecada en una vitrina como cualquier otro animal.

Para saber un poco más:

El psicólogo Nicholas Humphrey nos habla de inteligencia social. Nuestro cerebro, por el hecho de pertenecer a una comunidad, se desarrolla o evoluciona de forma diferente a los individuos que viven en aislamiento.

Una de las preguntas que surgen es si sería posible una regresión de las especies. Todos asumimos y presumimos de nuestra evolución de Homo Neanderthalensis a Homo Sapiens (según la paleontología el Homo Sapiens es nuestra rama más directa). Pues bien, hace poco se descubrió que hubo cruzamientos entre los dos. Los Sapiens habitaban en África y se expandieron hacia el resto del mundo donde sin duda se mezclaron con el Neandertal.

No estoy, por supuesto, pensando que haya habido apareamientos zoofílicos con descendencia entre humanos y animales, ya sé que eso no es posible. Pero la transmisión de virus y bacterias es un hecho: el SIDA fue transmitido por un error humano a través de un chimpancé, la gripe aviar o porcina también es un ejemplo de transmisión de animal a humano.

Según Werner (premio Nobel), las especies no tienen por qué evolucionar, se adaptan al medio ambiente. Si el medio ambiente experimenta una regresión, la especie humana lo sigue. También afirma que hay especies en este planeta que nos superarían si las dejáramos evolucionar.

 

Tal vez hay que pensar que la regresión de la especie avanza más por la vertiente del alma que por la material.