Rates de bibilioteca

La idea de este proyecto nació a raíz de un trabajo que la artista Rosa Brugat presentó en Londres, en la Westminster Art Library (Filmin, La Rata Sàvia, 2014). En el transcurso de una conversación con la directora artística de esta biblioteca, se habló acerca de la importancia de la digitalización y el riesgo de que, si no se lleva a cabo, puedan llegar a perderse valiosos libros y documentos.

AA partir de este momento, Brugat concibe un proyecto de investigación y de creación artística para impulsar la digitalización e invita a otros artistas a colaborar.

Cada uno de los artistas que integran este proyecto ha interpretado uno o varios documentos que, debido a su notoriedad, hay que digitalizar para garantizar su conservación. Se apadrinaron un conjunto de libros para así llevar a cabo su digitalización.

Ratones de biblioteca se ha desarrollado y presentado en dos ubicaciones diferentes: 

Rosa Brugat.png

Galeria Pescheria. Cesena, Italia, 2018

Idea original: Rosa Brugat

Comisario: Antón Roca

Artistas participantes: Joana Baygual, Rosa Brugat, Rosó Cusó, Marisa González, Myriam Lambert, Matilde Obradors, Anton Roca, Merce Rodríguez, Aureli Ruiz.

El proyecto obtuvo el reconocimiento del MIBACT (Ministerio de Cultura italiano) y del Comune de Cesena con motivo del año del Patrimonio Cultural Europeo. 

Mi obra en la exposición:

Sant Melic

En muchas ocasiones, las fronteras de los países son impuestas sin tener en cuenta la diversidad de las distintas etnias en un mismo territorio, lo que fuerza la convivencia de personas que tienen culturas, religiones e idiomas marcadamente diferentes.

Para representar esto, utilicé el símbolo de una bola del mundo impresa en un saco de boxeo. En su interior recogí todos los sufrimientos, lamentos, gritos, plegarias e himnos de los hombres y mujeres que están viviendo guerras y conflictos.

Esta obra está pensada en un momento de profundas crisis, en el que el individuo tiene una imperiosa necesidad de expresarse y desestresarse. En este caso, dejaremos que lo haga golpeando al mundo, sacando la rabia acumulada y golpeando a nuestro enemigo. En escuchar sus lamentos, quizás vamos a oír una reacción de compasión... o quizás no.

 

(Atlas histórico y geográfico de la Tierra Santa.

Biblioteca de Catalunya, Barcelona. Conflictos territoriales).

Prensa: 

Inaugurata la mostra "Topi da biblioteca" [...] - Corriere Cesenate

Topi da Biblioteca - Anno europeo del patrimonio culturale, MiBac

Topi da Biblioteca - Comune Cesena

L'arte dei "Topi da biblioteca" che salva i libri - Cesena Today

Ratitas de Biblioteca  - M arte y cultura visual

L'art de salvar els llibres - El Punt Avui

Colador de ideas desinfeción cultural .

Biblioteca Arús Barcelona, 2019-2020

Idea original y comisariado:: Rosa Brugat

Artistas participantes: Joana Baygual, Rosa Brugat, Rosó Cusó, Myriam Lambert, Francesca  Llopis, Matilde Obradors, Anton Roca, Marisa Gonzalez, Aureli Ruiz.

Mi obra en la exposición:

Colador de ideas – Desinfección cultural

Instalación

Hay una carta guardada en el archivo municipal de Barcelona con una copia en la biblioteca Arús con fecha de junio de 1940 procedente de la jefatura superior de policía de Barcelona. El remite es el jefe superior de policía y está dirigida a quien era alcalde de la ciudad, Miquel Mateu i Pla.

A la carta presentada para este proyecto leemos que fue un confidente quien descubrió que en esa biblioteca se guardaba una gran cantidad de obra masónica. Hay rumores de que Franco quería ser masón y nunca fue admitido. Seguramente esto tenga que ver con su particular ensañamiento contra la masonería. En la parte superior derecha de la carta, escrito en lápiz, podemos leer lo siguiente: “no contestar”. Es por eso que deducimos que esta carta nunca tuvo respuesta.

Con esta instalación Brugat quiere recordar las confiscaciones y destrucciones de documentos y libros durante el franquismo: todo contenido antipatriótico, herético a la moral católico, promotor de ideas extranjeras como el marxismo, la masonería o el ateísmo, del judaísmo, temas “pornográficos” y de carácter inmoral. Se quemaron libros de autores antinazis, liberales, marxistas (Marx, Engels, Lenin, Trotski) y de cualquier autor acusado de ser socialista o comunista. También se destruyó la obra de autores que habían mostrado simpatía hacia la República (Azaña, Machado, Lorca, Juan Ramón Jiménez, Alberti o Miguel Hernández), que tenían ideas nacionalistas (Sabino Arana), y otros como Lamartine, Freud, Voltaire, Lafontaine, Rousseau, Immanuel Kant, Stendhal, Sade, Goethe, Balzac, Ibsen, Azorín, etc.

 

También fueron prohibidas obras concretas como la de Carmen de Merimée, la mayor parte de Gabriel Miró, Pardo Bazán, Pérez Galdós, La Celestina de Fernando de Rojas, Darwin, Thomas Mann, El Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita, libros de autoras feministas, etc. Otra gran cantidad de libros serían prohibidos antes incluso de ser publicados y no se harían públicos hasta mucho tiempo después, en muchas ocasiones con ediciones censuradas, como es el caso de las aventuras de Celia, de Elena Fortún.

Prensa:

L’art actual, els llibres i les rates de biblioteca - El temps de les arts